El principio básico del AGV (vehículo guiado automáticamente) que determina su posición mediante la navegación con código QR es escanear el código QR en el suelo con una cámara y analizar la información para obtener la posición actual.
En concreto, el sensor del AGV (normalmente una cámara y un procesador) lee el código QR colocado en el suelo, genera la distancia entre el centro del sensor y el centro del código QR y un ángulo de desviación. Esta información se transmite al controlador del AGV, que a partir de estos datos calcula la posición del AGV en el mapa y genera instrucciones de ruta de navegación. La navegación con códigos QR generalmente se combina con la navegación inercial para lograr un posicionamiento más preciso.
Las ventajas de la navegación con códigos QR incluyen un uso flexible y una colocación o cambio de rutas relativamente fácil, pero las desventajas son que el código QR debe mantenerse con regularidad, especialmente en sitios complejos donde es posible que sea necesario reemplazar el código QR con frecuencia y hay altos Requisitos para la precisión y vida útil del giroscopio. Además, no hay información de referencia en el área en blanco entre los códigos QR y se necesitan otros sensores para corregir la desviación.

